Camino.

Transito en paralelo y cruzo en diagonal.

No hace tanto que he llegado. Tampoco tenía prisa, andaba algo perdido, sabes? Verás…. ahora estoy aquí, en un infinito.

Contemplando la ciudad, noto el movimiento a mi alrededor, es como un inmenso cuadro, todo lleno de matices oscuros, negra soledad.

En estos cuadros se nos habla de la búsqueda del límite, del recorrido mediante el trazo. De la contorsión de las formas a la deriva. De los no espacios y las perdidas de dirección, encuentros fortuitos, relaciones de paso. Los puntos de confluencia, el azar.

En el plano un entramado de capas vaporosas de pintura negra. Forman estructuras que muestran la complejidad de la relaciones en un espacio. Son las vías de escape entre lo perceptible y lo oculto. El orden y el caos que esto conlleva y al que estamos sometidos. Son conexiones en zonas de tránsito, constelaciones geométricas que se funden en múltiples reflejos de un infinito.

Composiciones agresivas de luz y sombras. Proyecciones y diagonales que conforman paisajes de asfalto. Estos paisajes en constante movimiento se forman cuando un conjunto de individuos interactúa, se tejen redes.