OBRA

El proyecto nació en 2016, como parte de una investigación sobre la utilización del espacio público y el urbanismo. El artista lleva parte de su carrera observándolo y reinterpretando en diferentes obras de Barcelona y sus alrededores. Se trata de una experimentación con el lenguaje y con la técnica de representación, la cual ha evolucionado hacia la abstracción.

Esta serie de fotografías son parte del camino recorrido en la investigación de un paisaje urbano que se encuentra en constante transformación, que es dinámico y que encontramos en cualquiera de las grandes capitales mundiales. Mediante la descontextualización de este espacio emerge la práctica artística. Las obras pretenden poner en valor lo que es arte y lo que no, mediante la disociación de los materiales de construcción y su entorno convirtiéndolos así en sujetos artísticos.

Son objetos que no cumplen una función individual si hablamos meramente de su uso, si no que formaran parte de una construcción, un edificio, una obra que en ningún momento vemos, aunque somos conscientes de su funcionalidad. No podemos olvidar que son materiales pobres y bastos, a priori sin ningún atractivo estético. Pero a partir de haberlos fotografiado y presentado de una manera individual, adoptan una postura arquitectónica, con la que adquieren un valor que no se les presuponía desde un prisma artístico. Algunos de estos materiales parecen cuadros abstractos, esculturas o pequeñas joyas que colgar del cuello. La obra nos lleva a una reflexión sobre si los objetos en sí poseen una belleza intrínseca, si se la da la obra del artista o si viene dada por los ojos del espectador.